Cuaderno borrador 6
"Hoy abrí el cuaderno 6.
No recordaba haberlo escrito… o eso creo.
Esto fue lo que encontré."
No recordaba haberlo escrito… o eso creo.
Esto fue lo que encontré."
En la mitad del cuaderno apareció una lista escrita con apuro:
• comprar velas
• buscar el cargador
• regar algo
• dejar de guardar papeles inútiles
• jamás dejar de guardar papeles inútiles
La contradicción quedó intacta.
Menos mal.
Más adelante encontré un dibujo horrible de una silla.
O de un perro.
O de un abrigo tirado sobre una silla que parecía un perro.
Debajo decía:
"obra importante de una noche insignificante"
Y me hizo reír sola.
También aparecieron pequeños inventos:
una palabra doblada al medio,
un mapa de una casa inexistente,
una dirección incompleta,
una receta para cocinar tristeza con pan viejo y música baja.
Nada servía para nada.
Y sin embargo todo parecía haber sido guardado con muchísimo cuidado.
En una de las últimas páginas hay una mancha azul enorme.
No tapa el texto.
Lo acompaña.
Eso me gustó.
Porque este cuaderno finalmente hizo algo bastante digno:
dejó de intentar quedar bien.
Ya no quiere ser profundo,
ni prolijo,
ni importante.
Ahora apenas junta cosas:
miguitas de ideas,
frases cansadas,
miniaturas del día,
pedazos de conversaciones,
silencios doblados en cuatro.
Y quizá por eso terminó siendo uno de los más honestos.

Comentarios
Publicar un comentario
PIDE TU DESEO Y EL UNIVERSO ENTERO SE PONDRÁ EN MOVIMIENTO PARA HACERLO REALIDAD.