Cuaderno borrador 6

Imagen
"Hoy abrí el cuaderno 6. No recordaba haberlo escrito… o eso creo. Esto fue lo que encontré." En la mitad del cuaderno apareció una lista escrita con apuro: • comprar velas • buscar el cargador • regar algo • dejar de guardar papeles inútiles • jamás dejar de guardar papeles inútiles La contradicción quedó intacta. Menos mal. Más adelante encontré un dibujo horrible de una silla. O de un perro. O de un abrigo tirado sobre una silla que parecía un perro. Debajo decía: "obra importante de una noche insignificante" Y me hizo reír sola. También aparecieron pequeños inventos: una palabra doblada al medio, un mapa de una casa inexistente, una dirección incompleta, una receta para cocinar tristeza con pan viejo y música baja. Nada servía para nada. Y sin embargo todo parecía haber sido guardado con muchísimo cuidado. En una de las últimas páginas hay una mancha azul enorme. No tapa el texto. Lo acompaña. Eso me gus...

Cuaderno ? — borrador

Páginas sueltas

Aparecen sin aviso.
No tienen número ni destino.

No sabemos de qué cuaderno se cayeron
ni si alguna vez estuvieron en uno.

Las dejo acá
antes de que vuelvan a perderse.


Día 109

Hoy me senté a escribir sin ganas claras.
No es tristeza. Tampoco entusiasmo.
Es más bien una especie de quedarse.

Me pasa seguido esto de no saber bien qué hago acá,
pero igual me quedo un rato más.

A veces pienso que escribir es eso:
no irme del todo.

No tengo nada importante para decir hoy.
Y, sin embargo, algo me trae.

Capaz alcanza con eso.






A veces llueve

Hay momentos en los que todo parece detenerse.
No pasa nada visible, pero tampoco hay impulso para avanzar.
En esos espacios intermedios, muchas veces aparece la incomodidad:
la necesidad de hacer algo, de entender, de resolver.

Sin embargo, no todo silencio es vacío.
A veces es simplemente una pausa necesaria,
un lugar donde algo se está acomodando sin apuro.

No hace falta forzar sentido en cada instante.
Ni llenar todos los espacios.

Permanecer también es una forma de movimiento,
aunque no se note.




fragmentos recuperados



las vidas imaginarias de objetos olvidados

Hay un encendedor sin gas sobre mi escritorio que se niega a aceptar su final.

Sigue haciendo chispa.

Pequeña. Inútil. Obstinada.

Como si insistiera en practicar fuego por pura memoria muscular.

Lo dejo ahí porque me cae bien.

Tiene la dignidad absurda de ciertas cosas rotas:
no sirven para lo que fueron hechas,
pero todavía conservan carácter.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Cuadernos borrador

Cuaderno Borrador 3

Cuaderno borrador 4